¿Cómo abordar los celos ante la llegada de un nuevo hermanito?

Santo Domingo.- Es totalmente normal que se presenten celos ante el nacimiento de un nuevo integrante de la familia. Si se manejan de manera adecuada, no tienen que llegar a consecuencias mayores.

Tener un hermano nos permite entrenarnos en las relaciones entre iguales, esto implica aprender a competir de manera sana, respetar turnos, reconocer nuestras limitaciones. Favorece definitivamente en nuestra socialización, enseñándonos a compartir la atención del otro, aprender valores como el respeto y la colaboración.

Los celos aparecen porque el sentido de pertenencia del niño se ve amenazado. Pueden aparecer un repertorio de conductas como por ejemplo no querer dormir solo, orinarse, llanto, desobediencia, no querer ir al colegio, hacer llamadas de atención, comerse las uñas, entre otras.

Cuando los celos no son abordados de manera adecuada pueden agudizarse desencadenado en rivalidad fraterna, la que podría venir acompañada de rebeldía, agresividad, sentimientos de que los padres quieren más al nuevo hermanito y le dedican más tiempo, pegar al hermano o ignorarlo.

El nacimiento de un hermanito implica una reorganización familiar. Se recomienda que ésta no sea brusca. Los niños necesitan para su seguridad un ambiente predecible por lo que los cambios que se harán se sugieren hacerlos con tiempo, por ejemplo el sacar el hermano mayor de la habitación o el ingresarlo a un centro educativo. Continuar haciendo su rutina normal es lo mejor para el hijo mayor.

Por aquí dejaré algunas recomendaciones que ayudarán a manejar de manera adecuada la llegada de un  nuevo hermanito:

  • Compartir con él sus fotos de bebé, sonografía, baby shower, que vea que el también pasó por ese proceso y que fue recibido con amor y cuidados.
  • Explicarle quién estará a su cargo mientras mamá está en la clínica, siempre una persona conocida y de confianza para el niño.
  • Muestras de cariño y tiempo exclusivo con el hijo mayor.
  • Hablarle sobre las ventajas de ser un hermano mayor.
  • Invitarle de manera divertida a colaborar con los cuidados del bebé, nunca como responsabilidad de hermano mayor.
  • Contenerle, validar sus emociones, bajar a su nivel.
  • Premiar conductas deseables y esperables de un hermanito. Rechazar la conducta agresiva si se da, y dejar claro que en la familia no está permitida.

Ante un conflicto entre hermanos, es importante que los padres escuchen a ambas partes, respetando sus sentimientos y se centren en proporcionarles herramientas o motivarlos a  la búsqueda de soluciones. Si entendemos que la situación se nos sale de las manos, es recomendable buscar ayuda profesional.

Autora: Martha Sugel Álvarez de Matias, MA

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